Los lentes fotocromáticos se oscurecen automáticamente al exponerse a la luz UV y vuelven a estar transparentes en interiores. Son ideales para quienes manejan, pasan tiempo al aire libre o prefieren no cargar dos pares (uno de uso diario y otro de sol). El nivel de oscurecimiento varía según la intensidad de la luz, así que el lente se adapta solo, sin que tengas que cambiarte nada.
Los lentes con tratamiento antirreflex, en cambio, eliminan los reflejos que se forman en la superficie del cristal — esos que ves cuando alguien te mira de frente con luz artificial o mientras usás la computadora. Además de una cuestión estética (tus ojos se ven mejor detrás del lente, sin el brillo típico), mejora la nitidez de la visión y reduce la fatiga visual en jornadas largas frente a pantallas.
Ambos tratamientos resuelven problemas distintos: uno regula la cantidad de luz que llega a tu ojo, el otro mejora la calidad óptica del cristal. Por eso no son excluyentes. En Crystalex podés pedir los dos tratamientos juntos en el mismo armazón. Es la opción que más recomendamos si buscás un lente todo terreno: protección solar automática y máxima claridad visual, sin importar si estás afuera, en la oficina o frente a una pantalla.