Si tenés rostro ovalado, tenés la suerte de que casi cualquier montura te queda bien — aprovechá para animarte con formas geométricas o retro.
Rostro redondo: buscá armazones angulares (rectangulares o cuadrados) para agregar definición y contraste a las líneas suaves de tu cara. Rostro cuadrado: las monturas redondas u ovaladas suavizan los ángulos marcados de la mandíbula y la frente.
Rostro en forma de corazón (frente ancha, mentón fino): los modelos tipo aviador o con la parte inferior más ancha equilibran las proporciones.
Un truco simple: posiciónate frente al espejo, trazá el contorno de tu cara y compará las diagonales. Con eso ya podés descartar el 80% de las opciones que no te convienen. Y si tenés dudas, en Crystalex podés agendar una asesoría gratuita en óptica clínica.